¿El fin de las dietas convencionales? Alimentómica

Muchas personas buscan esa fórmula o dieta mágica que nos hará adelgazar rápidamente, envejecer más lento, estar más sanos o tener un “cuerpo escultural”. A todos estos deseos se junta el que sea fácil de seguir y no involucre demasiados sacrificios o “alimentos prohibidos”.

¿Somos demasiado optimistas y pensamos que existe el todo en uno? La respuesta es muy compleja y esta muy alejada de la dieta convencional que conocíamos o de las recomendaciones clásicas de comer menos y ejercitarse más. En este contexto de olvidar la dieta convencional que se supone “servía” para todos, hemos pasado al concepto de nutrición personalizada o individualizada a cada tipo de persona. En este contexto surge lo que algunos científicos han llamado Alimentómica que no es más que el conjunto de un nuevo grupo de ciencias como la nutrigenomica, proteómica, epigenómica, metabolómica, microbiómica y lipidómica entre otras, las cuales son nuevas herramientas utilizadas para nuevas recomendaciones nutricionales mas precisas y adaptadas a nuestra fisiología, nuestra genética etc y conseguir tratamientos más efectivos contra la obesidad o entender mejor los mecanismos o factores que se asocian con la misma.

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En este contexto, sabemos que en España la obesidad tiene unas cifras alarmantes con casi un 53% de la población sobrepeso y/u obesidad según la última Encuesta Nacional de Salud, y con unas perspectivas según la Organización Mundial de la Salud en su último informe presentado en el último Congreso Europeo de Obesidad (Mayo 2015) nada positivas donde para el año 2030 enfrentaremos una crisis de obesidad “de enormes proporciones” con un gran incremento en la prevalencia con un 30% de obesidad y un 70% de sobrepeso. Ante estas cifras alarmantes tenemos que pensar en el uso de nuevas herramientas como las englobadas en la Alimentómica y que podamos ir reduciendo estas cifras de obesidad junto a campañas de educación nutricional mantenidas en el tiempo y nuevos programas o estudios de lucha contra la obesidad o sus comorbilidades asociadas como son el Fifty-Fifty o el Predimed-Plus entre otros.

En virtud de ello quién de nosotros no ha escuchado ¿por qué a ella/él le funciona la dieta y a mí no?, ¿por qué sientan bien unos alimentos y otros no?, o ¿por qué engordamos más unos que otros?

La buena noticia es que ahora podemos dar respuesta a alguna de estas preguntas mediante por ejemplo la Nutrigenómica, que es la ciencia que estudia el efecto de los componentes de los alimentos (nutrientes, micronutrientes) y como interaccionan con nuestros genes. En virtud de ello, los alimentos ya no son simple fuente de energía necesaria para realizar nuestras funciones biológicas sino que juegan un papel importante en la regulación de nuestros genes, de forma que si nuestra alimentación esta adaptada a nuestro perfil genético nuestro organismo funciona bien. Esto no quiere decir que los genes cambian por lo que comemos, pero si que se expresan de una manera u otra. Diferentes estudios de científicos españoles como los que realizan el grupo del Profesor Alfredo Martínez en la Universidad de Navarra, el Dr. Andreu Palou de la Universidad de las Islas Baleares, la Dra. Marta Garaulet de la Universidad de Murcia o el Dr. Jose María Ordovás de la Universidad de Tufts (Boston, Estados Unidos), Responsable del Grupo de Genómica Nutricional de la Enfermedad Cardiovascular y la Obesidad del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados (IMDEA) entre otros grandes investigadores españoles, son referencia a nivel mundial en estas disciplinas. Estos estudios han mostrado como ciertas variaciones genéticas hacen que una persona sea más propensa a ganar peso tras una dieta o cómo a otras personas les baja el colesterol si consumen pescado mientras a otras les baja poco o nada, o como comer antes de las 3 de la tarde ayuda a perder más peso que hacerlo después, siempre respetando los ritmos circadianos o como se podría incorporar la leptina en los productos de lactancia artificial para prevenir la obesidad.

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Instrumental para Técnicas de Genotipado. Técnicas utilizadas en IMDEA Alimentación para el estudio de la relación gen-alimentación-metabolismo. Fuente: IMDEA Alimentación, Laboratorio de Genómica Nutricional

También en el último año y parece que para el 2016 será uno de los “hot topic” científicos esta la microbiómica que estudia el papel que juegan la tan anteriormente mal llamada “insignificante” microbiota intestinal, los microorganismos que habitan en nuestro intestino, los cuales parecen jugar también un papel muy importante en la obesidad. ¿Tenemos todos la misma microbiota intestinal? La respuesta es no, desde recién nacidos ya influyen factores en el desarrollo de la misma como es el tipo de parto (vaginal o cesárea) o la lactancia (natural/artificial). Los últimos estudios describen que las personas obesas tienen una mayor proporción de bacterias pro-inflamatorias y una menor variedad de microbiota lo que puede provocar una mayor resistencia a la insulina (diabetes). Así, en EEUU se ha cogido una moda peligrosa y es la de realizar transplantes de microbiota “buena” para adelgazar. Debemos de decir que la dieta juega un papel muy importante para una buena microbiota variada y equilibrada. En consecuencia debemos de comer alimentos prebióticos (fibras no digeribles-solubles) las que están de manera natural en vegetales y frutas, cereales completos (salvado) o frutos secos, consumir probióticos (microorganismos vivos) presentes en yogures, kéfir o leches fermentadas con bifidobacterias o lactobacillus y suplementos.

Otro “hot topic” es la epigenética que estudia los cambios en la función de un gen sin que exista un cambio en su secuencia del ADN. Los cambios más estudiados o reconocidos son la metilación del ADN o la modificación de histonas y los mecanismos mediados por RNAs no codificantes como los microRNAs. Un ejemplo de cambios epigenéticos que se está estudiando es como aumenta el riesgo de los bebés en ser obesos si la alimentación materna durante en el embarazo es mala por ejemplo alta en grasa o en azúcares simples pueden existir estos cambios epigenéticos que predisponen al bebé a ser obeso. Otro ejemplo es el papel que podrían jugar los ácidos grasos omega-3 del pescado en la regulación de un microRNAs y ayudar a prevenir la obesidad. Es por ello que toda la familia debe influir en que el ambiente no sea obesogénico no es cuestión solo de la madre.

Otra de las “ómicas” que ayudan a una nutrición personalizada es la metabolómica que estudia las moléculas de bajo peso molecular que nos permite entender mejor los procesos metabólicos e identificar nuevos biomarcadores o la función de ciertos compuestos bioactivos de los alimentos.

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Instumental para técnicas de genotipado, IMDEA Alimentación

La actual sociedad avocada a mantener los servicios abiertos 24 horas al día y 7 días por semana y 365 día al año, o las personas viajeras y el jet lag, el aumento de exposición a luz brillante por la noche (contaminación lumínica), está provocando una cronodisrupción (desincronización de nuestros ritmos circadianos) lo que significa que las personas no tenemos nuestra biología/cuerpo preparada para estos horarios. ¿Se imaginan que una flor estuviera abierta por la noche y cerrada por el día? ¿Cómo haría la fotosíntesis? Es un poco lo que nos sucede a nosotros no sabemos en dónde estamos o que hacer. En este sentido, la cronobiología juega un papel importante estudiando los ritmos vitales o cambios que presenta un individuo a lo largo del tiempo. Así se ha visto la falta de un patrón regular en el horario de comida favorece loe eventos cardiovasculares y la obesidad. Todo este nuevo conocimiento, nos hace olvidar la dieta convencional y en un futuro pensar que debemos de tener en cuenta el ¿Qué? ¿Cómo? Y el ¿Cuándo? y estar en “hora inglesa-puntual” con nuestro reloj interno.

No podemos olvidar que todos estos avances son una pequeña pieza en el complejo puzzle o rompecabezas que es la obesidad y es imprescindible realizar estudios integrativos. Todo ello, creo que nos hace olvidar un poco las dietas convencionales y realizar tratamientos mas efectivos. Es difícil y mas en el contexto que estamos pero es necesario mas investigaciones al respecto y una mayor mirada de salud pública para que abarque a un mayor número de personas siendo todo ello muy complejo pero debemos de fomentar un ambiente innovador, trabajo en equipo para llegar al mayor número de personas. La buena noticia es que en España tenemos grandes grupos de investigación líderes en Alimentómica, SUERTE!!