tintoreria artesanal_@Vicente Sabater Pérez 760px

Lo Bio está de moda

Recientemente se ha celebrado la XXI Conferencia Internacional sobre Cambio Climático en París. Conseguir que la temperatura global no aumente más de 2ºC requerirá una reducción drástica de las emisiones de CO2. Y toda actividad humana suma.

En 2015, el sector de la moda producirá más de 400.000 kilómetros cuadrados de tela, suficientes como para cubrir toda España, de norte a sur, hasta el Guadalquivir. Sólo de algodón se utilizarán 10 millones de toneladas, que generarán 107,5 de monóxido de carbono. Lo mismo que emitiría un supuesto coche si diese 1.300 vueltas al sol, según un reciente estudio realizado por el Instituto Tecnológico de Massachusset  (MIT, en sus siglas en inglés).

Por ello, muchas de las grandes empresas textiles estadounidenses, entre las que se encuentran Levi Strauss y Nike, se han comprometido a luchar para disminuir su huella de carbono (gases de efecto invernadero que se emiten en toda la cadena de producción). Y es que las marcas no sólo se enfrentaran a leyes ambientales cada vez más estrictas -de contaminación atmosférica, consumo de agua y control de vertidos-, sino a consumidores más concienciados y exigentes.

La generalización de la biotecnología industrial podría reducir hasta en 2,5 millones de toneladas las emisiones anuales de CO2, según estima un informe de WWF. Su aplicación al sector del tejido “mejora procesos y crea materiales más sostenibles y con nuevas propiedades”, cuenta la responsable del Grupo de Investigación de Biotecnología de Instituto Tecnológico Textil (Aitex), Marcela Ferrandiz. ¿Cómo lo hace? Principalmente, sustituyendo los tratamientos convencionales, altamente consumidora de agua, energía y compuestos químicos tóxicos, por otros orquestados por enzimas, explica. Estas proteínas, obtenidas con frecuencia de microorganismos como los hongos, aceleran reacciones que consiguen los mismos resultados pero con menor impacto.

 

Desgastar sin piedra

Por ejemplo, para lograr el efecto desgastado de los vaqueros, tradicionalmente se utilizaba una manguera a presión, con una mezcla de agua y arena. Quedaban erosionados, sí, pero la nube de polvo generada provocaba silicosis en los operarios de la fábrica. Esta enfermedad pulmonar crónica afecta a 5.000 trabajadores turcos y se desconoce a cuántos más en otros países productores como Bangladesh, China, Pakistán e India. Por esta razón, en España se prohibió esta técnica y se sustituyó por grandes lavadoras donde se añaden 100 kilos de piedra volcánica por otros tantos de pantalones ¿Problema? Los guijarros junto con el material extraído -celulosa y tintes principalmente- no son biodegradables y provocan vertidos muy contaminantes.

fabrica tinte_©NRDC Julia Bovey 500px

Fábrica tinte_©NRDC Julia Bovey

La alternativa biotecnológica ofrece cambiar los métodos mecánicos por reacciones con celulasa. Esta enzima no arranca el algodón, sólo lo degrada, comenta Ferrandiz. De este modo, no queda residuo del pantalón en el agua sino enzimas, que son biodegradables. Además la productividad aumenta entre un 30 y un 50 por ciento, debido a que bastan 75 gramos de preparado enzimático para tratar 100.000 de vaqueros y las instalaciones no se corroen.

Tema aparte son los colorantes. Los diseñan para ser tan resistentes (nadie quiere que su prenda se vuelva gris al tercer lavado) que son difíciles de degradar hasta en las plantas de tratamiento. Ni que decir tiene, si se echan directamente al río. Esto es un problema, por ejemplo, en China, donde se fabrica alrededor de la mitad de toda la ropa del mundo. Allí ocho de cada diez litros de agua residual de la industria textil proceden del tintado. Desde Aitex se está trabajando con otras enzimas, como la ciclodextrina, para eliminar los tintes de los efluentes y poder recuperarlos para su reutilización, explica Ferrandiz.

También Aitex coordina el proyecto europeo Life-Seacolors, en el que también participa ASEBIO, para obtener colorantes más sostenibles a partir de macro y micro algas. Además de generar vertidos menos contaminantes, los pigmentos se obtienen de un recurso renovable. Y otra argumento a su favor: cultivar estas plantas supone una reducción adicional de la huella de carbono porque actúan de sumideros de CO2, puntualiza.

 

Cultivar, no fabricar

Otra alternativa al tintado es que las fibras que se obtienen de la planta estén ya coloreadas. Es el caso del algodón modificado genéticamente para ser rojo, verde o negro, y que ya se cultiva en China. También, la multinacional Monsanto ha creado semillas de esta planta para que nazca directamente del color azul de los vaqueros. Es el caso de Pionner Hi-Bred, una filial de DuPont, que para lograrlo ha utilizado parte del genoma de una bacteria que produce el pigmento añil, explica una publicación de la Asociación de Biotecnología Vegetal Agrícola (Agro-Bio).

Un tema distinto son los nuevos consumidores, que buscan tejidos con mejores prestaciones. De nuevo Pionner Hi-Bred investiga sobre algodones que no se encogen ni se arrugan, lo que “harían innecesarias las mezclas con fibras sintéticas como el poliéster”, señala el estudio de Agro-Bio.

Un paso más hacia los textiles del futuro, viene de la mano de científicos del MIT.

Second Skin (Segunda piel en inglés) es un nuevo tejido inteligente que transpira más o menos en función de la temperatura corporal de la persona que lo lleva puesto. Para ello, tiene pequeños agujeros en zonas estratégicas donde el cuerpo suda más. Estos orificios están cubiertos con una ligera tela a la que se incorporan proteínas de la bacteria Bacillus subtilis. que se expanden y contraen dependiendo de la humedad del ambiente. Si corriéramos para coger el autobús, las aberturas se separarían y la disipación de calor sería mayor. Y al sentarnos y calmarnos, se cerrarían para que no nos enfriáramos. El nombre de la colección es Biologic y, de momento, no se ha comercializado

Otro reclamo que se le hace a la moda desde un sector creciente de la sociedad es que sea más ecofriendly. La ingeniería de tejidos está trabajando para ofrecer nuevos materiales biológicos que incorporar al armario. Los biopolímeros son fibras que se sintetizan a partir de fuentes renovables de biomasa y que, por tanto,  son biodegradables. “Son una alternativa muy interesante a las hebras que provienen del petróleo”, comenta Ferrandiz. El poliéster requiere cientos de años para degradarse, mientras que los otros pueden hasta compostarse y reutilizarse como abono.

Tinte Marruecos_@mabel flores 500 px

Tinte Marruecos_@mabel flores

No se sabe si dentro de un tiempo se seguirá llevando los pantalones desgastados o si los tintados de azul se considerarán demodé. Lo que sí parece claro es que las ropas del futuro incorporarán todo aquello que las haga ser más sostenibles económica, ambiental y socialmente. Porque de otro modo, no serán competitivas en un mercado cada vez más exigente. Algunas marcas optarán por fabricar pieles artificiales; otras, prendas personalizadas y ropas inteligentes. Quizás se creen tejidos nuevos. La revolución de la biotecnología aplicada a la moda no ha hecho más que empezar.

 

@elvidelpozo

 

Imagen destacada: Tintoreria artesanal_@Vicente Sabater Pérez

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedInPin on PinterestEmail this to someoneDigg thisShare on TumblrShare on RedditShare on Google+Print this page

2 thoughts on “Lo Bio está de moda

  1. Creo que en el caso de los textiles no se debería utilizar ningún químico ya no solo por el medio ambiente tema muy preocupante si no también que está en contacto directo con la piel cada día son más personas con problemas dérmicos. No somos consiente de lo que utilizamos.

    • Hola Pireca,
      Gracias por tu comentario. Efectivamente el impacto de los tintes no sólo es ambiental sino que nos afecta directamente a nosotros. Los químicos se llevan utilizando históricamente no sólo para teñir sino en cualquier faceta de nuestra vida y no tienen por qué entrañar una amenaza siempre. Eso sí, es necesario sustituir aquellos compuestos, naturales o sintéticos, que se demuestre que son dañinos. Espero que en este aspecto, la biotecnología ofrezca alternativas más saludables.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>