"Jari2" by Bunks - Own work. Licensed under CC BY 3.0 via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Jari2.JPG#/media/File:Jari2.JPG

(Bio)economía circular

La basura es sólo un fallo de diseño. Si un producto genera residuos es porque estaba mal diseñado desde el origen. Esta es la filosofía que subyace en el concepto de Economía Circular.

En las últimas décadas la economía ha seguido un modelo lineal de «extraer, producir y tirar», es decir, un modelo en el que todos los productos acaban llegando al «final de su vida útil». En la UE, se utilizan cerca de 15 toneladas de materiales por persona cada año; al mismo tiempo, cada ciudadano de la UE genera más de 4,5 toneladas de residuos al año de media de los cuales casi la mitad termina en vertederos.

Esta economía lineal, basada exclusivamente en la extracción de recursos, ya no es una opción viable y lo será menos en el futuro con una población creciente y cada vez más rica que demanda cada vez más unos recursos escasos y está provocando la degradación del medio ambiente. Los metales, los minerales, los combustibles fósiles, los alimentos y piensos, el agua limpia y la tierra fértil son cada vez más escasos y caros.

Este concepto de Economía Circular, que huye “del usar y tirar”, se ha constituido ahora en una de las líneas prioritarias de la Unión Europea siguiendo las iniciativas de la Ellen McArthur Fundation y en España de la Fundación para la Economía Circular.

Para hacer una transición hacia una economía circular, hay que volver la vista hacia la reutilización, reparación, reacondicionamiento y reciclaje de materiales y productos ya existentes.

de-la-cuna-a-la-cuna

De la cuna a la cuna

Pero, la mejor manera de entender la economía circular es fijarnos en los sistemas vivos naturales, que funcionan de forma óptima porque todos sus componentes encajan en el conjunto. El diseño de los “productos” está perfectamente adaptado a aprovechar al máximo los ciclos de los materiales. Como resultado, el flujo de componentes orgánicos conserva su valor durante el mayor tiempo posible, con un residuo remanente prácticamente nulo.

Pero, ¿y si planteamos los procesos industriales como si fueran ciclos naturales? ¿Y si lo que solíamos llamar «basura» lo convertimos en una materia prima?

Gracias a los procesos de biotecnología industrial esto empieza a ser posible. Para la descomposición de la “basura orgánica” en sus componentes básicos (azúcares, aminoácidos, ácidos grasos, etc) se necesitan tratamientos físicos y químicos pero las “herramientas biológicas” juegan un papel fundamental. Ya se producen enzimas que degradan eficientemente la biomasa vegetal para generar azúcares que algunos  microorganismos seleccionados consumen eficientemente y los convierten en productos de mayor valor como biocombustibles, productos químicos básicos, ingredientes alimentarios, etc.

En España tenemos algunos buenos ejemplos de ello:

  • Abengoa por un lado y el proyecto PERSEO (en el que participan IMECAL y el CIEMAT) por otro, han desarrollado procesos de conversión de residuos sólidos urbanos (RSU) en bioetanol.
  • Neol Bio ha desarrollado procesos de producción de aceites microbianos y bioplásticos a partir de residuos industriales y agrícolas.
  • Bioibérica es un ejemplo de aprovechamiento integral de materias primas orgánicas en fármacos, principios activos, productos veterinarios y soluciones para la salud vegetal.
  • El proyecto CLAMBER, promovido por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, es un ejemplo de iniciativa pública para el fomento de la bioeconomía en la región con el objetivo de desarrollar proyectos de I+D enfocados a la valorización de residuos agroalimentarios e industriales transformándolos en productos de valor añadido.
Microbioil

Microbioil

La Comisión Europea ha estimado que si se toman medidas como la mejora del diseño ecológico o la prevención y reutilización de los residuos, las empresas de la UE se podrían ahorrar hasta 604.000 millones de euros y, de paso, reducir las emisiones totales anuales de gases de efecto invernadero entre un 2 y un 4%. En conjunto, si se adoptaran medidas para mejorar la productividad de los recursos en un 30% se podría elevar el PIB europeo casi en un 1 %, y se crearían más de dos millones de nuevos empleos para 2030.

Este es el nuevo reto de la biotecnología: contribuir al desarrollo de una Economía Circular eficiente y sostenible. ¿Podemos permitirnos no hacerlo?

 

Imagen destacada: “Jari2″ by Bunks - Own work. Licensed under CC BY 3.0 via Wikimedia Commons – 

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedInPin on PinterestEmail this to someoneDigg thisShare on TumblrShare on RedditShare on Google+Print this page

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>